SOTERIOLOGIA (Doctrina de salvación)

CAPITULO VI

 

SOTERIOLOGIA

(Doctrina de salvación)

 

I. EL ARREPENTIMIENTO.

A. Mencion.

B. Explicacion.

C. Manifestacion.

D. Condicion.

E. Definicion.

II. LA FE.

A. Mencion.

B. Explicacion.

C. Donacion.

D. Centralizacion.

E. Produccion.

III. LA REGENERACION.

A. Mencion.

B. Explicacion.

C. Compulsion.

D. Condicion.

IV. LA JUSTIFICACION.

A. Mencion.

B. Explicacion.

C. Condicion.

D. Ilustracion.

E. Manifestacion.

 

CAPITULO VI

 

SOTERIOLOGIA

(Doctrina de salvación)

 

*La soteriología es la doctrina de la salvación.

 

I. EL ARREPENTIMIENTO

 

A. MENCION.

 

"En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." (Mateo 3:1-2) "Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." (Mateo 4:17) Pablo testificó tanto "...a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo." (Hechos 20:21) "Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete." (Apocalipsis 3:19) Véanse: Marcos 6:12; Lucas 24:47; Hechos 2:38; 11:18; 26:20; II Pedro 3:9.

 

A los que dicen que en la actualidad no debemos predicar el arrepentimiento, y que no es esencial para la salvación, nosotros señalamos que el arrepentimiento fue predicado por Juan el Bautista, el Señor Jesucristo, y el apóstol Pablo. El arrepentimiento fue proclamado antes de Pentecostés, en el día de Pentecostés y después de Pentecostés. Jesús dijo, "... antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente." (Lucas 13:5)

 

B. EXPLICACION.

 

1. El arrepentimiento no es una reformación. El arrepentimiento es totalmente un cambio interno del corazón y de la mente. Para muchos significa alejarse de sus pecados, pero si fuera así, esto sería una reformación. El arrepentimiento no es hacer algo, como un acto, puesto que ninguna persona se salva porque abandona algo. Cualquier individuo puede alejarse de sus pecados y aún no ser un creyente.

 

2. El arrepentimiento no es solamente tristeza. Por esto queremos decir que el arrepentimiento no es la agonía del alma debido al pecado. Muchas personas encarceladas sienten tristeza. Pero, ¿están tristes por sus crímenes? No, sino que están tristes porque han sido aprehendidas. No obstante que en un caso genuino de arrepentimiento, el pecador se lamentará por sus pecados. Solamente sentir pesar por el pecado no es el arrepentimiento, tampoco, pero aquella tristeza puede conducir al arrepentimiento. "Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte." (II Corintios 7:10)

 

3. El arrepentimiento no es hacer penitencia. La penitencia es una expresión de pesar (mediante algún acto) que se hace para pagar por el pecado. Es algo como recibir un castigo.

 

4. El arrepentimiento es un cambio de parecer y criterio. La traducción literal de arrepentimiento es "reconsideración", o algo que se pensó después. Con la expresión "cambio de criterio" no queremos significar un "cambio de opinión." Un "cambio de criterio" es la sustitución de un criterio viejo por uno nuevo. Es nuevo en carácter. El verdadero arrepentimiento es un cambio de criterio que lo guía al individuo a un cambio de acción, pero consideramos como advertencia la posibilidad de tener un cambio de acción sin tener un cambio de criterio.

 

Un buen ejemplo de arrepentimiento se encuentra en Mateo 21:28-29: "Pero, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue."

 

Antes de poder ser salvo, el individuo debe arrepentirse. Tiene que haber un cambio de criterio con respecto a muchas cosas, por ejemplo: el pecado, el ego personal, Dios y Jesucristo. "Porque el siervo del Señor," debe instruir, "...a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad." (II Timoteo 2:25)

 

Expresándolo con más fuerza, podemos decir que el arrepentimiento no sólo es un cambio de criterio, sino que es acusarse a sí mismo y colocarse del lado de Dios. Por consiguiente, el arrepentimiento es un auto-juicio.

 

C. MANIFESTACION.

 

*El arrepentimiento se manifiesta por medio de un:

 

1. Cambio en el intelecto.

2. Cambio de sentimiento.

3. Cambio de voluntad.

4. Cambio de acción.

 

D. CONDICION.

 

1. Mediante la benignidad de Dios. "¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?" (Romanos 2:4) Véase: II Pedro 3:9.

 

2. Mediante el evangelio de Dios. "Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo... Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas." (Hechos 2:37-38,41)

 

3. Mediante la enseñanza bíblica. "Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad." (II Timoteo 2:24-25)

 

4. Mediante la disciplina de Dios. "Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos..." (Apocalipsis 2:16) Véanse: Apocalipsis 2:5; 3:3; Hebreos 12:6-11.

 

E. DEFINICION.

 

El arrepentimiento es la obra de Dios que resulta en un cambio de criterio con respecto a la relación del hombre para con Dios. No es ni la tristeza, ni la penitencia, a pesar de que la tristeza penitente puede conducir a un cambio de criterio. El arrepentimiento es siempre un elemento de la fe salvadora.

 

II. LA FE

 

A. MENCION BIBLICA.

 

El objeto de la fe es el evangelio de Cristo. "... porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree... Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá." (Romanos 1:16-17)

 

"Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley." (Romanos 3:28) Véanse: Mateo 9:22; Hechos 26:18; Romanos 4:5; II Corintios 5:7; Efesios 2:8-9; Hebreos 11:6; Santiago 5:15; I Pedro 1:5.

 

B. EXPLICACION.

 

*Una buena definición de la fe es: tener confianza y seguridad en el testimonio de otros. Se compone de las partes siguientes:

 

1. Conocimiento. Uno debe estar informado antes de que pueda tener fe. Esto es tan cierto en las cosas de los hombres como lo es en Cristo. Es imposible tener fe en Cristo sin la Palabra de Dios revelada a los hombres. "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios." (Romanos 10:17) A veces nosotros pedimos más fe, pero nuestra petición está fuera de orden. Para lograr que nuestra fe se aumente, ¡debemos leer más de la Palabra de Dios! Antes de que una persona pueda tener fe, debe saber que la fe existe y cuál es su sustancia. (Hebreos 11:1-3,6)

 

2. Creencia. El segundo elemento de la fe es la creencia. Todos sabemos lo que la creencia significa, es decir, aceptar algo como la verdad. La gente puede saber que hay un Salvador mediante el nombre de Jesús y creer que El puede salvar. Sin embargo, esto no es la fe salvadora. Para tener fe en una silla uno debe saber que ésta existe, y creer que ella lo puede sostener. Aun así, esto no es una fe completa en la silla, hasta que el tercer elemento se vea involucrado, el cual es:

 

3. Confianza. La confianza es esencial a la fe en cualquier cosa. La confianza es sumamente esencial en la fe salvadora. Una cosa es saber que Cristo murió, y creerlo; otra cosa muy distinta es confiar en El, el Salvador que murió y resucitó, para la salvación. Tomemos la silla como ejemplo: Uno puede saber que la silla existe, y creer que puede sostener el peso de su cuerpo, pero la fe en esa silla no es ejercitada hasta que uno se sienta en ella. ¿Está usted confiando completamente en Cristo para su propia salvación?

 

4. Descanso. Esto significa apoyarse totalmente en Cristo. Cuando uno yace sobre la cama, uno puede relajar completamente el cuerpo y descansar. Cuando ponemos nuestra confianza en Cristo, nosotros debiéramos apoyarnos totalmente en él y descansar.

 

C. ES GRATUITA.

 

1. De Dios, el Padre. "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno." (Romanos 12:3)

 

2. De Dios, el Hijo. Jesús es "...el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios." (Hebreos 12:2)

 

3. De Dios, el Espíritu. "Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría... a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu." (I Corintios 12:8-9)

 

D. EL OBJECTO DE LA FE.

 

*El objeto de la fe es Cristo, y solamente Cristo. (Hechos 4:12; Juan 14:6)

 

E. EL RESULTADO DE LA FE.

 

El fin de la fe es la salvación. "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe." (Efesios 2:8-9)

 

III. LA REGENERACION

 

A. MENCION BIBLICA.

 

"Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios... De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios." (Juan 3:3-5) Nosotros somos "renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre." (I Pedro 1:23) "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios." (I Juan 3:9) Véanse: I Juan 2:29; 5:4-18.

 

B. EXPLICACION.

 

1. No es reformación. Algunas personas creen que por dar vuelta a una nueva hoja en sus vidas, pueden convertirse en hijos de Dios. Algunos individuos dejan de beber porque tienen alguna debilidad cardiaca, y no porque saben que es un pecado contra Dios. Uno podría dejar de cometer todo pecado; sin embargo esto no sería la regeneración.

 

2. No es conversión. Muchas veces hablamos de la regeneración como si fuera la conversión; pero, en realidad, "conversión" significa dar un giro a retaguardia. Los que son salvos pueden ser convertidos (girados en dirección opuesta), aun después de ser salvos, como lo fue Pedro. Este fue salvado mucho tiempo antes de que el Señor Jesús declarase: "Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto (convertido), confirma a tus hermanos." (Lucas 22:31-32)

 

3. No es la confirmación. Algunas iglesias, durante la administración de cierto ritual de la congregación, aseveran que los participantes (generalmente niños de doce, o trece años de edad) reciban el Espíritu Santo con la unción del aceite. Esta es una doctrina falsa. Uno no recibe el Espíritu Santo mediante ningún acto efectuado por el hombre, sino al recibir a Cristo como Salvador.

 

4. No es el bautismo por agua. En todas las aguas del mundo no hay ni una pizca de fe salvadora. Alguien podrá preguntar, "Entonces, ¿por qué se nos ordena ser bautizados?" Esto se hace en "...aspiración de una buena conciencia hacia Dios." (I Pedro 3:21) El bautismo es una ordenanza que predica la muerte, la sepultura y la resurrección de Cristo. (Romanos 6:3-5) El bautismo no tiene poder salvador. (I Corintios 1:14-17)

 

5. No es afiliación eclesiástica que salva. En Hebreos 10:25 se nos dice que no debemos dejar "...de congregarnos, como algunos tienen por costumbre." No obstante, esto no produce ningún cambio en el corazón del pecador. Recordamos que la palabra "iglesia" significa "una reunión de personas," o "una asamblea." Unirse a una asamblea de individuos no puede traer aparejado la salvación. Algunos creen que la Iglesia salva. Según este pensamiento falso, traducido correctamente la Biblia diría: "La asamblea salva." ¿Existe alguna asamblea en el mundo que pueda dar la salvación? ¿Hay en algún lado una compañía de gente reunida que pueda hacer a una persona un hijo de Dios? ¡No! No existe en ningún lado una iglesia a la que podamos confiarle la salvación de nuestras almas.

 

6. No es por la participación de la Cena del Señor. En la participación de los símbolos de la Cena del Señor no hay validez salvadora, ni limpieza de pecados. La Cena del Señor se toma solamente en memoria de Cristo y de su obra en el Calvario. Nosotros debemos conmemorar su muerte hasta que él vuelva.

 

7. Es el nuevo nacimiento. "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." (II Corintios 5:17) "Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él." (I Juan 2:29)

 

C. LA EXIGENCIA DE LA REGENERACION.

 

*"...os es necesario nacer de nuevo." (Juan 3:3-6) Es una necesidad declarada por el Señor mismo.

 

1. Como lo demuestra la depravación del hombre. "Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es." (Juan 3:6) Las palabras, "...Os es necesario nacer de nuevo," podrían traducirse mejor, "Os es necesario nacer de arriba." El hombre debe tener un nacimiento de arriba si es que algún día va a vivir en los cielos.

 

2. Como lo demuestra la universalidad del pecado. No existe un solo individuo que no deba nacer de nuevo. "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios." (Romanos 3:23)

 

3. Como lo demuestra la santidad de Dios. Si un individuo va a ser recibido y hecho un hijo de Dios, Quien es justo y santo, en el tal individuo debe ocurrir una gran transformación que lo haga santo. "Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy Santo." (I Pedro 1:16)

 

D. CONDICION.

 

1. La obra divina. El proceso de convertirse en un hijo de Dios no es mediante una regeneración natural. El hombre no puede regenerarse a sí mismo. No es una cuestión de la voluntad humana, sino de la de Dios. "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." (Juan 1:12-13)

 

Prácticamente hablando, nosotros no tuvimos nada que ver con nuestro primer nacimiento, ni tampoco podemos efectuar el segundo nacimiento.

 

2. El elemento humano. Aun cuando es Dios quien regenera al pecador creyente, no obstante hay una parte que el ser humano debe hacer. ¡El debe creer! Está bien que "por gracia sois salvos;" pero siempre es "...por medio de la fe."   Asimismo, Jesús dijo, "nadie viene al Padre sino por mí," lo cual demuestra que Jesús es el Camino, pero, ¡el pecador debe venir! El pecador debe recibir a Cristo mediante su propia fe. Esta es la parte que les toca a los hombres. Entonces, Dios hace lo demás.

 

IV. LA JUSTIFICACION

 

A. MENCION BIBLICA.

 

Nosotros somos "...justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús." (Romanos 3:24) La justicia de Cristo nos "... ha de ser contada, esto es a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación." (Romanos 4:24-25)

 

"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo." (Romanos 5:1) "Y esto (ladrones, avaros, borrachos, etc.) erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios." (I Corintios 6:11) Véanse: Romanos 3:26; 5:9; Gálatas 2:16-17; Tito 3:7.

 

B. EXPLICACION.

 

Justificar es "considerar, declarar, y manifestar que uno es justo." Justificar no significa hacer justo. Dios declara justo al creyente por medio de la justicia de Cristo impartida a su cuenta por fe. La justificación es un término legal que confiere al creyente la

calidad de justo ante Dios.

 

En los tribunales humanos, la ley es superior al juez. Si el juez es un magistrado justo y honesto, él no puede mostrar misericordia. El debe declarar que el acusado es culpable, o que es inocente, de acuerdo con la ley. En el tribunal de Dios, el creyente, un individuo culpable, es traído ante la corte de justicia de Dios y declarado inocente.

 

En un tribunal humano, una persona culpable puede ser perdonada; el crimen es perdonado, pero no pagado. Esto no es así en el tribunal de Dios. Todos los crímenes deben ser pagados, y el pecador tiene que ser castigado.

 

*En la justificación divina se incorporan tres elementos:

 

1. Perdón. "Mas aquel a quien Dios levantó, no vio corrupción. Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados, y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree." (Hechos 13:37-39)

 

Un cristiano no es un criminal perdonado; sino un individuo justo. Dios así lo declara. El es alguien que ha pagado por sus pecados por medio de otra persona, su Sustituto, el Señor Jesucristo. Dios jamás perdona aparte de Cristo.

 

2. Imputación. "Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño." (Salmo 32:2) "Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado." (Romanos 4:8) "Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado." (Romanos 5:13)

 

Imputación, o inculpación, significa "poner algo en contra." Por lo tanto, la justicia de Cristo es puesta a la cuenta del pecador. Todos los pecados del creyente fueron puestos a la cuenta de Cristo. EL pagó por ellos en su totalidad. A su vez, su justicia fue puesta a la cuenta del creyente, y éste permanece allí, declarándole justo ante Dios.

 

3. Comunión. "Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos." (Efesios 4:6) Esta es la comunión entre Dios y el creyente como Padre e hijo. Recordemos, pues, que Dios es Padre únicamente de sus hijos. no de los incrédulos.

 

C. CONDICION.

 

1. El lado negativo.

 

a. No por obras. "Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia." (Romanos 4:4-5) Véase: Romanos 11:6.

 

b. No por las obras de la ley. "Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá." (Gálatas 3:11) Véanse: Romanos 3:20; Gálatas 2:16.

 

2. El lado positivo.

 

a. Es por Dios. Dios estableció a Cristo Jesús para "manifestar... su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús." (Romanos 3:26) Véase: Romanos 8:33.

 

b. Es por gracia. "Para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna." (Tito 3:7) Véase: Romanos 3:24.

 

c. Es por sangre. "Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira." (Romanos 5:9) Véase: Romanos 3:24-25.

 

d. Es por fe. "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo." (Romanos 5:10)

 

e. Es por la resurrección. La fe nos es contada por justicia "...a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación." (Romanos 4:24-25)

 

D. ILUSTRACIONES BIBLICAS.

 

1. Abraham. (Romanos 4:3-8)

2. David. (Salmo 51:10-19)

3. Noé. (Génesis 6:5-8)

 

E. MANIFESTACION.

 

1. En obras. "¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios." (Santiago 2:21-23) La evidencia de la salvación es la gratitud que se manifiesta por buenas obras. Muchas veces las buenas obras son muy, muy débiles; pero Dios acepta la voluntad que hay detrás de ellas.

 

2. En experiencia. "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado." (Romanos 5:1-5)

 

V. LA SANTIFICACION.

 

Esta es una de las doctrinas de la salvación donde existe mucha confusión, en la actualidad. El estudiante de la Biblia se sorprenderá de lo que Dios tiene que decir acerca de la santificación. Se dice mucho de la experiencia, y nosotros creemos en la experiencia; pero seamos precavidos y dejemos que la Palabra de Dios interprete nuestra experiencia, en vez de hacer que nuestra experiencia interprete la Palabra de Dios.

 

A. MENCION BIBLICA.

 

"Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación... Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación." (I Tesalonicenses 4:3,7) "A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro." (I Corintios 1:2) "Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos." (Hebreos 2:11) "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor." (Hebreos 12:14) Véanse: I Pedro 1:2; Juan 17:17; Éxodo 13:2; Jeremías 2:3; Efesios 1:1. Las palabras traducidas "santificación, santidad, y santos," vienen todas de la misma raíz original.

 

B. EXPLICACION.

 

1. No es el mejoramiento de la carne. En las Escrituras jamás se nos dice que la obra del Espíritu Santo es mejorar la vieja naturaleza. El hombre natural no puede comprender al Espíritu Santo. Por consiguiente, ¿cómo podría el hombre natural ser mejorado por el Espíritu? Es difícil de expresar, sin embargo es la verdad, que la carne del creyente no es mejor que la carne del pecador. Las Escrituras nos exhortan, "...Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne." (Gálatas 5:16)

 

2. No es la erradicación de la naturaleza pecaminosa. Existen aquellos que sostienen la creencia de que el creyente puede tener una experiencia purificadora que apague toda carnalidad, haciendo de esta manera, que se vuelva inmaculado, incapaz de cometer pecado. Nosotros no negamos tal experiencia en teoría, pero advertimos al creyente para que demuestre su experiencia por la Palabra, en vez de tratar de comprobar la Palabra por su experiencia. A pesar de que el antiguo testamento está escrito en el hebreo, y el nuevo testamento está escrito en el griego, las palabras "santificación," "santo" y "santidad," tienen la misma raíz etimológica.

 

A los que sostienen que la santificación es una experiencia por la cual la naturaleza pecaminosa puede ser erradicada, les invitamos a dirigirse a la Palabra y ver en qué sentido es usada la palabra santificación. "Ungirás también el altar del holocausto y todos sus utensilios; y santificarás (ungirás) el altar, y será un altar santísimo." (Éxodo 40:10) ¿Dónde está la erradicación aquí? ¿Tenía el altar una naturaleza pecaminosa?

 

Aquí hay otro ejemplo: "Moisés dijo a Jehová: El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos has mandado diciendo: Señala límites al monte, y santifícalo." (Éxodo 19:23) ¿Tenía el monte Sinaí una naturaleza pecaminosa? "Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga en ellos estrago." (Éxodo 19:22) ¿Cómo podrían los sacerdotes erradicar sus propias naturalezas pecaminosas?

 

"¿Al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?" (Juan 10:36) En este pasaje se habla de que Cristo mismo es santificado. ¡Cristo no tenía ninguna naturaleza pecaminosa! "Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad." (Juan 17:19) ¿Significa esto la erradicación de la naturaleza pecaminosa? Por supuesto que no.

 

"Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos." (I Corintios 7:14) ¿Es posible que las esposas creyentes puedan erradicar las naturalezas pecaminosas de sus maridos?

 

Si la santificación significa la erradicación de la naturaleza pecaminosa, explíquese lo siguiente: "Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros." (I Pedro 3:15) Los cristianos carnales han sido santificados, también; hecho que no habla de la erradicación de la naturaleza pecaminosa en esta vida. Compárense: I Corintios 1:1-2 con 3:1-3.

 

3. No es Santurronería. La santificación no es una devoción emocionada, ni hipócrita; ni tampoco una santidad fingida. La santificación no está marcada por el uso de barba, ni de medias negras, ni nada por el estilo. Uno puede darse cuenta si la santidad es real, o como la de los fariseos.

 

4. No es una segunda bendición. En II Corintios 1:15 el apóstol Pablo expresa el deseo de dar a la iglesia una "segunda gracia," no una segunda bendición. Esta Epístola fue escrita a personas que ya eran santificadas. (I Corintios 1:2; 6:11)

 

5. Es ser apartado. La idea básica de la santificación siempre significa "ser apartado," o "separado para algún uso." Santificar siempre significa colocar aparte para algún propósito, ya sea con respecto al santo, como con respecto al pecador. Dos individuos que no son salvos pueden separarse, o santificarse a sí mismos del pecado. "Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de cerdo y abominación y ratón, juntamente serán talados, dice Jehová." (Isaías 66:17)

 

Jesús se santificó a sí mismo. Decir que El se hizo a sí mismo sin pecado sería una blasfemia. El sábado fue santificado, y sabemos que el sábado no tenía una naturaleza pecaminosa.

 

*Nuevamente hacemos énfasis en el hecho de que las palabras "santidad," "santificación" y "santo'' vienen de la misma palabra que significa "poner aparte," o "separarse."

 

La palabra "conságrame" en Éxodo 13:2; la palabra "santidad" en el Salmo 29:2 y la palabra "santos" del Salmo 34:9, son la misma palabra hebrea. La palabra "santifícalos" de Juan 17:17, la palabra "santos" de Filipenses 1:1 y la palabra "santidad" de Hebreos 12:10, son todas traducidas de la misma palabra griega.

 

a. La santificación - nuestra posición en Cristo. "Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios." (I Corintios 6:11) Somos santificados en el mismo momento que creemos. El pasaje antedicho declara que somos santificados antes de ser justificados, descartando, por lo tanto, la llamada "segunda" y "tercera obra de la gracia."

 

"Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad." (2 Tesalonicenses 2:13) Categóricamente, la santificación es la primera palabra en el orden. Véase: I Pedro 1:2. Dios nunca nos permite forjar nuestra propia posición; sino que, El nos coloca en esa posición, separados para El, y nos dice que seamos fieles a esa posición. Un creyente consagrado y separado es verdaderamente un hombre de Dios.

 

b. La santificación práctica. "Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios." (II Corintios 7:1) "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad." (Efesios 4:22-24)

 

Este es nuestro estado actual de santificación. El creyente santo nunca madura hacia la santificación; sino que crece en la santificación. (Hebreos 10:14) Todo creyente es un santo; no obstante, algunos creyentes no actúan como santos. El cristiano con vida todavía tiene la carne consigo, y a veces la obedece. Entonces Dios, por Cristo Jesús, mediante el Espíritu Santo, reparte la disciplina. Véanse: Juan 17:17; I Tesalonicenses 4:3; Hebreos 12:5-11; II Corintios 3:18.

 

c. La santificación final. La santificación perfecta tendrá lugar en el futuro, a la segunda venida de Cristo. "Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros, para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos." (I Tesalonicenses 3:12-13)

 

C. LAS CONDICIONES.

 

1. El lado divino.

 

a. Mediante el Padre. "Conságrame todo primogénito. Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así los hombres como de los animales, mío es." (Éxodo 13:2)

 

b. Mediante Jesucristo. "Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta." (Hebreos 13:12)

 

c. Mediante el Espíritu Santo. "Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad." (II Tesalonicenses 2:13)

 

2. El lado humano.

 

a. Mediante la fe en Cristo. "Mas por él (Dios) estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención." (I Corintios 1:30)

 

b. Mediante la obediencia a la Palabra de Dios. "Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado." (Juan 15:3)

 

c. Mediante el sometimiento. "Hablo como humano por vuestra humana debilidad que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia." (Romanos 6:19)

 

d. Mediante la disciplina. "Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo... Es verdad que ninguna disciplina al presente parece causa de gozo, sino de tristeza, pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados." (Hebreos 12:6-11)

 

D. DEFINICIONES.

 

1. La santificación pasada es la obra de Cristo para el creyente, la cual lo coloca apartado y separado para Dios.

2. La santificación presente es esa obra de Dios en el creyente, mediante el Espíritu y la Palabra, la cual lo transforma progresivamente a la imagen de Cristo.

3. La santificación futura es la obra de Dios la cual perfecciona al creyente finalmente en la semejanza de Cristo cuando sea llevado a su presencia en los cielos.

 

VI. LA ADOPCION.

 

A. MENCION BIBLICA.

 

"Y no sólo ella (toda la creación), sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo." (Romanos 8:23) Hay otros cuatro lugares en el nuevo testamento donde la palabra "adopción" es mencionada: Romanos 8:15; 9:4; Gálatas 4:4-5; Efesios 1:5.

 

B. EXPLICACION.

 

*La palabra castellana "adopción" tiene un significado enteramente diferente a la palabra griega y a la costumbre oriental. Nuestra palabra significa tomar a una persona de otra familia y hacerla legalmente nuestro hijo, o hija. La palabra griega sin embargo, significa "instalar como un hijo heredero."

 

En los tiempos del nuevo testamento, cuando los hijos eran menores de edad, ellos diferían muy poco de un esclavo. (Gálatas 4:1) Al llegar el día señalado por el padre, a una edad entre los doce y catorce años, se llevaba a cabo una celebración para declarar la mayoría de edad de su hijo. De esta manera el hijo fue declarado heredero de su padre. El niño, o la niña, nacieron dentro de la familia como hijo; pero tenía que esperar hasta llegar a la mayoría de edad, para ser "adoptado" oficialmente como hijo, o hija.

 

Lo mismo sucede en el caso del creyente. El nace dentro de la familia de Dios. Mediante el nuevo nacimiento, él es un niño nacido en la familia de Dios. Mediante la adopción, él será puesto como un heredero de Dios. Véase: Romanos 8:16-17.

 

C. ORIGINACION.

 

"Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad." (Efesios 1:4-5)

 

D. CONSUMACION.

 

Ahora somos solamente los nacidos en la familia de Dios. "Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús." (Gálatas 3:26) Los creyentes se convertirán en verdaderos hijos herederos de Dios el día señalado por el Padre. En esa ocasión El nos presentará abiertamente como sus hijos. No tenemos la semblanza de hijos de Dios en la actualidad, pero algún día el mundo podrá reconocernos como tales. Esto ocurrirá en la segunda venida de Cristo. "Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo." (Romanos 8:23)

 

E. MANIFESTACION.

 

1. Librados de un esclavizante temor de Dios. "Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos:

¡Abba, Padre!" (Romanos 8:15)

2. Hechos poseedores de la filialidad.

3. Hechos sujetos, tanto a los privilegios, como a la responsabilidad de la filialidad adulta.

 

VII. LA REDENCION.

 

La Biblia está llena de la verdad de la redención. Salvar es parte del carácter de Dios. El puede destruir, pero se goza en salvar. El tema de la Biblia es Cristo Jesús. El mensaje de la Palabra de Dios es la redención.

 

A. MENCION BIBLICA.

 

"Cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, entonces su pariente más próximo vendrá y rescatará lo que su hermano hubiere vendido... Si el forastero o el extranjero que está contigo se enriqueciere, y tu hermano que está junto a él empobreciere, y se vendiere al forastero o extranjero que está contigo, o a alguno de la familia del extranjero; después que se hubiere vendido, podrá ser rescatado; uno de sus hermanos lo rescatará." (Levítico 25:25,47-48) "Sión será rescatada con juicio, y los convertidos de ella con justicia." (Isaías 1:27) "En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia." (Efesios 1:7) Véanse: Nehemías 5:8; Colosenses 1:4; Gálatas 3:13; I Corintios 1:30; Romanos 8:23.

 

B. EXPLICACION.

 

En el antiguo testamento hay cuatro palabras hebreas referentes a la redención, y todas ellas significan, "dejar en libertad." La palabra goel es usada de dos maneras: primero, aquel que redime y segundo, el acto de redimir. El goel era siempre un pariente cercano. A pesar de que la palabra "redención" significa "dejar en libertad," la misma se incorpora en el significado de "comprar otra vez," o de "adquirir." La redención del hijo de Dios es efectuada por su Pariente Cercano, el Señor Jesucristo, quien es el único que tiene el importe del rescate - su preciosa sangre.

 

1. La redención declarada.

 

a. Es enteramente de Dios. (Juan 3:16)

 

b. Es mediante una Persona - Cristo. (I Pedro 1:18-19)

 

c. Es mediante la sangre. (Hebreos 9:12)

 

d. Es mediante el poder. (I Corintios 1:30)

 

2. La redención completa. La palabra "redención" se usa de las tres maneras siguientes:

 

a. Comprar, o adquirir en un mercado de esclavos. El Señor Jesucristo bajó al mercado de los esclavos del pecado y nos compró, cuando nosotros estábamos como esclavos en subasta pública.

 

b. Sacar del mercado. Después que uno compró un esclavo, el amo lo sacó del mercado. Nosotros estamos esperando que nuestro Amo venga y nos saque de este mercado de esclavos.

 

c. Soltar, o poner en libertad. El Señor Jesús no es un traficante de esclavos; ni tampoco es un acaparador de esclavos. Algún día el Señor Jesús nos libertará de la esclavitud y de la corrupción del pecado, y conoceremos la perfecta libertad de ser los hijos de Dios.

 

En Israel un hombre no podía ser un esclavo para siempre en contra de su voluntad. Después de convertirse en esclavo, él podía ser puesto en libertad si un pariente cercano pagara el rescate; o si no, esperar el año sabático, o el año de jubileo, cuando todos los esclavos fueron puestos en libertad.

 

Bajo ciertas circunstancias, él podía acudir a su amo, quien a su vez, le perforaba el lóbulo de la oreja y lo hacía esclavo de servidumbre para toda la vida. (Éxodo 21:6) Pablo dijo que él era un esclavo de Jesucristo - un esclavo de servidumbre por vida. El había sido comprado por sangre y ligado por amor. Figurativamente hablando, el cristiano debería tener el lóbulo de una oreja perforado como un siervo de Cristo. El cristiano debe reconocer que su vida es para servir al Señor.

 

VIII. LA ORACION.

 

La oración es el elemento esencial del carácter cristiano que falta en la mayoría de los creyentes en la actualidad. Una de las razones por dicha falta es que la oración es malentendida. Mayormente se piensa que la oración es pedir y recibir. No obstante, la oración es eso y mucho más. No nos damos cuenta del valor de la oración como el medio de comunión con nuestro Dios. Véanse: Isaías 43:21-22; 64:6-7; Sofonías 1:46; Daniel 9:13-14; Oseas 7:13-14; 8:13-14.

 

A. AFIRMACION.

 

1. Descuidar la oración es pecado. "Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto." (I Samuel 12:23)

 

2. Es designada por Dios. "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mateo 7:7-11)

 

3. Es ordenada por Dios. "Orad sin cesar." (I Tesalonicenses 5:17) "Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias." (Colosenses 4:2)

 

4. Es necesario que pidamos. "... pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís." (Santiago 4:2)

 

B. EJEMPLOS.

 

1. Abraham oró por Sodoma. (Génesis capítulo 18)

 

2. Jacob expresó su primera oración personal. (Génesis 32:9-12) Véanse: Deuteronomio 26:1-6; Éxodo 5:22.

 

3. Josué y los jueces clamaron a Jehová. (Josué 7:6-9; Jueces 10:14)

 

4. Samuel oró como intercesor. (I Samuel 7:5-12)

 

5. David oró con acción de gracias. (II Samuel capítulo 7)

 

6. Los creyentes derramaron sus corazones ante el Señor. (Salmo 42:4; 62:8)

 

C. EXPLICACION.

 

1. Catecismo presbiteriano. "La oración es la ofrenda de nuestros deseos a Dios, por las cosas convenientes a su voluntad en el nombre de Cristo, con la confesión de nuestros pecados y el reconocido agradecimiento de su misericordia."

 

2. Definición bíblica.

 

a. Como un hijo que acude al Padre. "Pues no habéis recibido el Espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!" (Romanos 8:15)

 

b. Como un hijo que clama al Padre. "Señor, ¿qué quieres que yo haga?" (Hechos 9:6)

 

c. Como un hijo que desea estar con el Padre. "E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras del mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió." (I Crónicas 4:10)

 

d. Como un hijo que pide al Padre. "Si el cielo se cerrare y no lloviere, por haber ellos pecado contra ti, y te rogaren en este lugar y confesaren tu nombre y se volvieren del pecado, cuando lo afligieres, tú oirás en los cielos y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, enseñándoles el buen camino en que anden; y darás lluvias sobre tu tierra, la cual diste a tu pueblo por heredad." (I Reyes 8:35-36)

 

e. Como un hijo que pide la intercesión del Padre. "Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes, y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos." (Apocalipsis 5:8) Véase: Apocalipsis 8:34.

 

f. Como un hijo que espera en silencio ante Dios. "El deseo de los humildes oíste, oh Jehová; tú dispones su corazón, y haces atento tu oído." (Salmo 10:17)

 

3. La experiencia humana. Con esto queremos decir que los santos de Dios han hallado estas verdades acerca de la oración a través de la práctica de la misma.

 

a. Es una mente fervientemente establecida en Dios.

 

b. Es laboriosa en su tarea. (Colosenses 4:12)

 

c. Es un asunto serio.

 

D. ESTIMULACION.

 

1. El testimonio abundante de los cristianos demuestra que Dios contesta las oraciones.

 

2. La universalidad de las frases en las Escrituras: "Todo aquel," "cualquiera" y "cuando quiera."

 

3. La riqueza de las promesas de Dios a los creyentes que oran.

 

4. La confianza del acceso mediante Cristo Jesús. "Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia y lavamos los cuerpos con agua pura." (Hebreos 10:19-22)

 

5. La confianza de la ayuda del Espíritu Santo. "Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles." (Romanos 8:26)

 

6. La revelación de Dios efectuada por Cristo. "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer." (Juan 1:18)

 

7. La provisión de gracia sin límites en Cristo. "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús." (Filipenses 4:19)

 

8. Las posibilidades inagotables de la fe. "Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible." (Marcos 9:23)

 

9. El poder sobreabundante de Dios. "Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros." (Efesios 3:20)

 

E. ILUSTRACION.

 

1. Abraham intercedió por Sodoma. (Génesis 18:22-23; 19:29)

2. La oración del siervo de Abraham. (Génesis 24:12)

3. La oración personal de Jacob. (Génesis 32:9-12)

4. La intercesión de Moisés por Israel. (Éxodo 32:1-14,30-34;     Números 14:11-21)

5. Samuel intercedió por el rey y el pueblo. (I Samuel 12:6-25)

6. Elías rogó por fuego del cielo y concerniente la lluvia y fue oído. (I Reyes 18:25-41; Santiago 5:17-18)

7. La oración de Nehemías por Jerusalén. (Nehemías 2:4)

8. La oración de Josué pidiendo discernimiento. (Josué 7:7-9)

9. La oración de Sansón pidiendo nuevas fuerzas. (Jueces 16:28)

10. La oración, de Ana por un hijo. (I Samuel 1:10-11)

11. La oración penitente de David. (Salmo capítulo 51)

12. La oración de Salomón pidiendo sabiduría. (I Reyes 3:5-9)

13. La oración de dedicación de Salomón. (I Reyes 8:25-53)

14. La oración de Jonás pidiendo salvación. (Jonás capítulo 2)

15. La oración de alabanza de Habacuc. (Habacuc capítulo 3)

16. La intercesión de Pablo por los santos. (Efesios 1:15-23; 3:14-21; Colosenses 1:9-14)

17. La oración del malhechor. (Lucas 23:42-43)

18. La oración de resignación de Esteban. (Hechos 7:59-60)

19. La oración de Jesús pidiendo fortaleza. (Mateo 26:27-46)

20. La última oración de la Biblia. (Apocalipsis 22:20)

 

F. REGULACION.

 

1. En cuanto a la postura del cuerpo. Hay mucha suposición en cuanto a la postura del cuerpo mientras estamos orando. Algunos sostienen que la oración no es genuina al menos que uno esté de rodillas, creyendo que es una blasfemia orar cuando esté caminando, o algo por el estilo. Según los siguientes pasajes bíblicos, no existe ninguna regla determinada en cuanto a la posición del cuerpo durante la oración:

 

a. Cristo oró postrado sobre su rostro. "Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como tú." (Mateo 26:39)

 

b. Salomón oró arrodillado. "Cuando acabó Salomón de hacer a Jehová toda esta oración y súplica, se levantó de estar de rodillas delante del altar de Jehová con sus manos extendidas al cielo." (I Reyes 8:54)

 

c. Pedro en el Agua. "¡Señor, sálvame!" (Mateo 14:30)

 

d. El ladrón en la cruz. "Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino." (Lucas 23:42)

 

e. Elías oró con su rostro entre las rodillas. "...Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas." (I Reyes 18:42)

 

f. David oró en su cama. "Me he consumido a fuerza de gemir; todas las noches inundo de llanto mi lecho, riego mi cama con mis lágrimas." (Salmo 6:6)

 

2. En cuanto a la hora. Muchos poemas han sido escritos sugiriendo las horas en que debemos orar. Sabemos, ciertamente, que el cristiano debería seleccionar una hora cuando le es más conveniente estar a solas con el Señor. Nuevamente, no se dan estipulaciones al respecto. Nótense los siguientes ejemplos:

 

a. Daniel: tres veces al día. "Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su recámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes." (Daniel 6:10)

 

b. Cristo: temprano de mañana. "Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba." (Marcos 1:35)

 

c. Pedro y Juan: a la hora de la oración (3:00 de la tarde). "Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración." (Hechos 3:1)

 

3. En cuanto al lugar. ¿Cuál es el lugar donde Dios encuentra al hombre hoy? El Señor Jesús dijo, "Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre... Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren." (Juan 4:21-23)

 

a. Cristo en el jardín. "Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro." (Mateo 26:36)

 

b. Cristo al aire libre sobre la hierba. "Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud." (Mateo 14:19)

 

c. Cristo sobre un monte. "En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios." (Lucas 6:12)

 

d. Pablo en la nave durante una tempestad. (Hechos capítulo 27) ¿En qué lugar debiera orar el cristiano? Cristo dijo, "Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público." (Mateo 6:6) ¿Dónde está el aposento, y cómo puede uno cerrar la puerta? El aposento es cualquier ambiente donde el creyente puede aislarse del mundo exterior. Puede ser en un carro, caminando por la calle, o bien en una habitación cerrada. Es un lugar donde el creyente y Dios pueden estar juntos y a solas.

 

G. CONDICIONES.

 

*¿Qué necesitamos para lograr que nuestras oraciones sean contestadas? El cristiano es alguien que pide para recibir. Las siguientes verdades son partes integrales de la oración eficaz:

 

1. Confianza. "Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan." (Hebreos 11:6)

 

2. Seriedad. "Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá." (Lucas 11:9) Véanse: "pedid" - Mateo 7:7; "buscad" - Santiago 5:17 y "llamad" - Hechos 12:5.

 

3. Exactitud. "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mateo 7:11)

 

4. Perseverancia. "Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias." (Colosenses 4:2) Véase: Lucas 18:1-8.

 

5. Fe. "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá." (Marcos 11:24)

 

6. Sumisión. "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que hayamos hecho." (I Juan 5:14,15) Debemos pedir en armonía con la voluntad de Dios.

 

Hay una promesa especial para cuando dos o más personas se ponen de acuerdo en la oración. "Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieran, les será hecho por mi Padre que está en los cielos." (Mateo 18:19)

 

H. LIMITACION.

 

1. Debido a profanación espiritual. Esto está bien ilustrado en la vida de Esaú. Pablo nos advierte que seamos solícitos, "...no sea que haya algún fornicario, profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas." (Hebreos 12:16-17) Esaú vendió las bendiciones que eran parte de la primogenitura. Lo que él vendió por un plato de comida se perdió para siempre. En la vida del cristiano, los días perdidos, y las oportunidades perdidas son irrecuperables. El día de ayer se fue para siempre.

 

2. Debido a que son idólatras. "Háblales, por tanto, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que viniere conforme a la multitud de sus ídolos." (Ezequiel 14:4) Véanse: Deuteronomio 3:25-27; Jeremías 15:1.

 

3. Debido a la falta de acción. "Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen." (Éxodo 14:15) Sabemos con seguridad que hay un tiempo para "estar firme, y ver la salvación del Señor," pero también, hay un momento de ir adelante.

 

4. Debido a la hipocresía. "y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa." (Mateo 6:5)

 

5. Debido a motivos carnales. "Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites." (Santiago 4:3)

 

6. Debido a la incredulidad. "Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor." (Santiago 1:6-7)

 

7. Debido a pecados guardados. "Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, El Señor no me habría escuchado." (Salmo 66:18)

 

8. Debido a que no pedimos. "... pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís." (Santiago 4:2) Algunos hallan un conflicto entre este verso y Mateo 6:8, que dice, "...No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis." Ellos piensan que si el Padre sabe de qué cosas tenemos necesidad, entonces, ¿por qué debemos orar? Esta actitud ha dañado la vida de oración de muchos cristianos. No debiera ser así. Es verdad que nuestro Padre sabe de todo lo que necesitamos. Si El no lo supiera, El no sería Dios. No obstante, el hecho de que El lo sepa no es una garantía de que tendremos las cosas que necesitamos. La Biblia afirma, "Pero no tenéis... porque no pedís." (Santiago. 4:2)

 

Así es que el Padre sabe lo que necesitamos, pero nosotros tenemos que darle gloria, pidiendo lo que necesitamos con fe. Se nos advierte, sin embargo, que no podemos burlar a Dios y pedir cosas que no necesitamos.

 

I. MEDIACION.

 

"Porque hay un sólo Dios, y un sólo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre." (I Timoteo 2:5) "En quien tenemos seguridad, acceso de confianza por medio de la fe en él." (Efesios 3:12) Véase: Juan 16:24-26. "Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre." (Efesios 2:18) La fórmula bíblica para la oración es "al Padre, en el nombre del Hijo y por el Espíritu Santo."

 

*Según Mateo 6:5-15, las oraciones deben contener lo siguiente:

            1. Adoración. (v.9,13)

            2. Acción de Gracias. (v.10)

            3. Confesión. (v.13)

            4. Súplica. (v.11,13)

            5. Sumisión e intercesión. (v.10,12)

 
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Scripture taken from the
New King James Version.
Copyright ©
1979, 1980, 1982
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