Sin otro aviso, una trompeta del cielo sonará (1 Corintios 15:52), y el Seňor volverá en las numbes con los santos ángeles (Mateo 25:31). Entonces un angel jurará que el tiempo ya no será más (Apocalipsis 10:6). Esta sera la eternidad asi como la Biblia habla acerca de ella.
La eternidad desafia la imaginaciŏn y la comprensiŏn del hombre. Ella no es ningŭn objeto, ni lugar; no es un periodo de tiempo, porque tiene su principio para el género humano, mas no tiene fin. Todo hombre desde Adán hasta el ultimo que nacerá se encontrará en ella.
La palabra eternidad se emplea en Isaias 57:15, donde dice que Dios habita la eternidad. El es eterno sin principio y sin fin. Esto solo se puede decir de Dios, porque el hombre tiene un principio pero su alma no tiene fin. El diccionario afirma que la eternidad es una duración de tiempo sin fin; el estado en que el alma entra al tiempo de la muerte y en el cual permanence siempre y para siempre.
La palabra con que principia la Biblia, “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1), se refiere a la creación del cielo y la tierra y todas las cosas que en ellos hay (Colosenses 1:16, 17). Dios ha decretado que todas estas cosas cesarán de existir, “…los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (2 Pedro 3:10).
El hombre es uná criatura de tiempo, él hace uso del tiempo y confia en él. Su vida, ambos fisica y temporal, es motivada por el tiempo. El tiempo, emperor, por lo más importante que es, no tiene ninguna relación con la eternidad. La eternidad es única en su género, es rara e incomparable. No tiene largura, anchura, profundidad ni altura que se pueden medir. La eternidad no tiene opciones, ni mensajes, ni alteraciones. Es eternamente igual.
El hombre es el único de todas las criaturas y de las cosas credas, que vestido de un cuerpo que cambia y es inmortal, que hará el tránsito de este tiempo a la eternidad. El hombre es la única criatura que tiene el “aliento de vida” (Génesis 2:7), y que vivirá para siempre asi como Dios.
Con el fin del tiempo la eternidad hará manifiesto muchas maravillas y Milagros, eventos y desarrollos que no se podrán explicar. Cuando el Seńor volverá otra vez, todo ojo le verá (Apocalipsis 1:7). El se sentará sobre Su trono y “todas las naciones” serán reunidas delante de El en juicio (Mateo 25:31, 32; 2 Corintios 5:10). Alli Dios las juzgará de acuerdo con las cosas de cada hombre que están escritas de sus obras (Apocalipsis 20:12, 13). El escéptico cree estas cosas imposibles. “Todo ojo” se multiplicará en billones, en todos los de la tierra y del mar, los muertos que resucitarán, asi como los que vivirán todavia. La mente se conturba al pensar que todas las naciones se reunirán en un solo grupo ante el trono de juicio. Aquellos que lo creen incredible deben fijarse que el tiempo habrá pasado y que la eternidad no tiene limitaciones. Las restricciones de distancia y de tiempo que se encuentran en esta vida terrenal, serán ausentes en la eternidad.
La eternidad, según nos lo revela la Biblia, tiene tres aspector: El juicio, la consignación, y lo eterno. Este juicio sera final, sin apelaciones ni revista de juicio. Durante la vida del hombre, Dios desea poner delante de él el bien y el mal. Hacienda el esfuerzo de conducirlo a una relación propia con su Creador. Aquellos que no prestan atención, en el juicio final recibirán su sentencia y serán enviados a un castigo eterno. Los que se rindan a Dios en su vida, recibirán el juicio de sus pecados antes del juicio final, mientras que los pecados de los que no se rinden les seguirán al juicio final (1 Timoteo 5:24).
Después del juicio todo hombre sera recompensado según las cosas que están escritas en los libros, incluyendo aun aquellos cuyos nombres están escritos en el Libro de la Vida (Apocalipsis 22:12). La palabra recompense que se mencioná aqui sera una recompense por todos los hechos cometidos, ya sean Buenos o malos.
La eternidad solamente hará manifiesto dos clases de gente, los salvos y los perdidos. Dios los clasificará como tal a consecuencia de la aceptación o el rechazamiento de Su gran plan de salvación para todo el género humano, mientras que el hombre se encuentra en la vida terrenal. Hay solamente dos destinos en la eternidad para toda la gente, el cielo para los salvos y el infierno para los perdidos.
El Juez eterno dirá a aquellos cuyos nombres están escritos en el Libro de la Vida, “…Venid benditos…heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:34); y a aquellos cuyos nombres están escritos en los libros el Juez dirá, “…Apartaos de mi, malditos, al fuego eterno’preparado para el Diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41).
Estas palabras serán espantosas para algunos, pero otros las estarán esperando. Hay aquellos que por medio de la muerte pasan de este tiempo a la eternidad habiéndose preparado para encontrarse con Dios, los cuales mueren con la confianza en su corazón que estarán con el Seńor en la eternidad. Estos esperan las palabras bienvenidas, “Venid, benditos….”
Hay aquellos también que ya están condenados en la vida y pasarán al otro lado sin estar preparados para encontrarse con Dios. Estos con temor miran adelante esperando el juicio (Hebreos 10:27). En aquel gran dia clamarán a las montańas y a las peńas, “…Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero” (Apocalipsis 6:16).
Entre aquella inmensa multitude también se encontrarán los engańados, “Muchos me dirán en aquel dia: Seńor, Seńor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos Milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conoci: apartaos de mi, hacedores de maldad” (Mateo 7:22, 23).
La Biblia no nos dice en detalle todo lo que la eternidad contiene para los seres inmortales. Jesús nos dice, emperor, que los que vencen estarán sentados con El en Su trono (Apocalipsis 3:21). Estos también estarán vestidos de blanco, y no les faltará nada (Apocalipsis 7:14-17).
Scripture verses quoted from the Reina-Valera (RVR-1960).